madre, yo siento tus voces
corriendo por mis venas
por mi sangre sonora
y te imagino niña
saltando entre las piedras.
a juan cristobal
aire, aire, aire
que me ahogo
aquí dentro
déjame saltar por tí
que quiero jugar
al cielo.
oh, aire, aire, aire
ponte azul para mí
que es azul mi deseo.
pájaro adormecido
del alba
devuélveme la canción.
me has agujereado el sueño.
te pagaré con amor
mi madre y yo te amaremos.
mi madre y yo
te limpiaremos el cielo
para que vueles mejor.
espiral de luz
llegante
me salpicas el rostro
con tu sueño.
tiemblo, tiemblo,
tiemblo.
se me cierran los ojos.
no quiero dormir.
--
madre,
ponme el amor
al hombro
que voy a partir
a lici, a laurita
sí, sí, me voy
voy al país de los juegos.
no escucháis mi voz?
no?
buscadla más del aire
donde están los puentes de plata
y los barcos de barrilete.
escuchad!
yo me voy.
voy al país de los juegos.
no?
buscadme debajo del agua
donde hay árboles azules
que sueñan con el cielo.
yo me voy.
voy al país de los juegos.
los juegos!
no escucháis?
buscadme debajo del aire
donde tienen sus nidos
los pájaros que han muerto.
adiós, adiós.
buscadme más de la luna
o en el recuerdo..
no me lloréis.
yo estaré jugando.
jugando, jugando, jugando.
--Mario Porro, Plaqueta, 1953.--
jueves, 22 de octubre de 2009
lunes, 14 de septiembre de 2009
Señor..., de Juan L. Ortiz
Señor,
esta mañana tengo
los párpados frescos como hojas,
las pupilas tan limpias como agua,
un cristal en la voz como de pájaro,
la piel toda mojada de rocio,
y en las venas,
en vez de sangre,
una dulce corriente vegetal.
Señor,
esta mañana tengo
los párpados iguales que hojas nuevas,
y temblorosa de oros,
abierta y pura como el cielo el alma.
--de El agua y la noche, de Juan Laureano Ortiz, en Obra Completa, edición de la Universidad Nacional del Litoral, 2005
esta mañana tengo
los párpados frescos como hojas,
las pupilas tan limpias como agua,
un cristal en la voz como de pájaro,
la piel toda mojada de rocio,
y en las venas,
en vez de sangre,
una dulce corriente vegetal.
Señor,
esta mañana tengo
los párpados iguales que hojas nuevas,
y temblorosa de oros,
abierta y pura como el cielo el alma.
--de El agua y la noche, de Juan Laureano Ortiz, en Obra Completa, edición de la Universidad Nacional del Litoral, 2005
jueves, 30 de julio de 2009
La ola, de Edith Vera
Esta caracola
tiene muy adentro,
donde no se ve,
allí donde nadie
la puede robar,
una ola.¡Ay, ola!
¡Ay, ola!
¡tan bella y tan sola!
Esta caracola
tiene muy adentro
y se puede oír,
el canto que trajo
consigo del mar,
una ola. ¡Ay, ola!
¡Ay, ola!
¡Tan lejos del mar!
--extraído del blog El procedimiento de la infancia--
tiene muy adentro,
donde no se ve,
allí donde nadie
la puede robar,
una ola.¡Ay, ola!
¡Ay, ola!
¡tan bella y tan sola!
Esta caracola
tiene muy adentro
y se puede oír,
el canto que trajo
consigo del mar,
una ola. ¡Ay, ola!
¡Ay, ola!
¡Tan lejos del mar!
--extraído del blog El procedimiento de la infancia--
viernes, 24 de julio de 2009
Soneto a Paula de Roberto Themis Speroni
Para que alguna vez, cuando yo muera,
digas:" el cazador, el silencioso"...
te he de explicar por qué no maté al oso
cuando tu voz ansiosa lo exigiera.
Primero, yo no mato en primavera.
Segundo, en el invierno duerme el oso.
Tercero, en el verano es tan gracioso
que no puedo matarlo aunque quisiera.
Por eso, Paula, quiero que recuerdes
a un viejo cazador de ojos verdes
que dejó su fusil y su cuchillo
para contarte una pequeña historia,
sin oso, sin angustia, sin memoria,
un cuento nada más, claro y sencillo.
--extraído de Roberto Themis Speroni Poesia completa,
Ensayo y antología por Ana Emilia Lahite, 1982
editado por la Municipalidad de La Plata--
digas:" el cazador, el silencioso"...
te he de explicar por qué no maté al oso
cuando tu voz ansiosa lo exigiera.
Primero, yo no mato en primavera.
Segundo, en el invierno duerme el oso.
Tercero, en el verano es tan gracioso
que no puedo matarlo aunque quisiera.
Por eso, Paula, quiero que recuerdes
a un viejo cazador de ojos verdes
que dejó su fusil y su cuchillo
para contarte una pequeña historia,
sin oso, sin angustia, sin memoria,
un cuento nada más, claro y sencillo.
--extraído de Roberto Themis Speroni Poesia completa,
Ensayo y antología por Ana Emilia Lahite, 1982
editado por la Municipalidad de La Plata--
domingo, 19 de julio de 2009
Yo quiero un amigo
Yo quiero un amigo para compartir lo que se comparte:
un ramo de lluvia, un llanto, un jazmín, la ronda en la calle.
Yo quiero un amigo para recibir lo que quiera darme:
una confidencia, un globo, una risa, un paso, una tarde.
Yo quiero un amigo que quiera tomar lo que le brindo
y pueda sentir que en mi compañía vivir es muy lindo
Poldy Bird
un ramo de lluvia, un llanto, un jazmín, la ronda en la calle.
Yo quiero un amigo para recibir lo que quiera darme:
una confidencia, un globo, una risa, un paso, una tarde.
Yo quiero un amigo que quiera tomar lo que le brindo
y pueda sentir que en mi compañía vivir es muy lindo
Poldy Bird
Había una vez... un principito.
Mostrando un dibujo sabía si podía o no entenderse con una persona. Le hablaba al corazón de los niños y al niño que llevamos en el corazón los "grandes".
De esta manera nos va acercar literatura "infantil", tesoros de autores para todos los gustos y para tejer un ida y vuelta , una ronda mágica.
Mostrando un dibujo sabía si podía o no entenderse con una persona. Le hablaba al corazón de los niños y al niño que llevamos en el corazón los "grandes".
De esta manera nos va acercar literatura "infantil", tesoros de autores para todos los gustos y para tejer un ida y vuelta , una ronda mágica.
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