Hola!
Animaté a mandar tu cuento o poema y si querés y tenés ganas envía un dibujo o tu foto. De esta manera participas. También cual es tu libro preferido y tu colegio.
te espero pronto!
La Biblioteca Alejo Iglesias convoca al VIII Concurso de Cuentos Cortos y Poesía. Pedir las bases en la sede de la biblioteca calle 6 Nº 1089 Villa Elisa o por correo eléctronico biblio_aiglesias@yahoo.com.ar
viernes, 2 de julio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
Canción del Jardinero, María Elena Walsh
Mirenme, soy felíz
entre las hojas que cantan
cuando atraviesa el jardín
el viento en monopatín.
Cuando voy a dormir
cierro los ojos y sueño
con el olor de un país
florecido para mí.
Yo no soy un bailarín
porque me gusta quedarme
quieto en la tierra y sentir
que mis pies tiene raíz.
Una vez estudié
en un librito de yuyo
cosas que sólo yo sé
y que nunca olvidaré.
Aprendí que una nuez
es arrugada y viejita
pero que puede ofrecer
mucha, mucha, mucha miel.
Del jardín soy duende fiel;
cuando una flor está triste
la pinto con un pincel
y le pongo el cascabel.
Soy guardián y doctor
de una pandilla de flores
que juegan al dominó
y después les da la tos.
Por aquí anda dios
con regadera de lluvia
o disfrazado de sol
asomando a su balcón.
Yo no soy un gran señor,
pero en mi cielo de tierra
cuido el tesoro mejor:
mucho, mucho, mucho amor
--del Libro "El reino del revés" de María Elena Walsh--
entre las hojas que cantan
cuando atraviesa el jardín
el viento en monopatín.
Cuando voy a dormir
cierro los ojos y sueño
con el olor de un país
florecido para mí.
Yo no soy un bailarín
porque me gusta quedarme
quieto en la tierra y sentir
que mis pies tiene raíz.
Una vez estudié
en un librito de yuyo
cosas que sólo yo sé
y que nunca olvidaré.
Aprendí que una nuez
es arrugada y viejita
pero que puede ofrecer
mucha, mucha, mucha miel.
Del jardín soy duende fiel;
cuando una flor está triste
la pinto con un pincel
y le pongo el cascabel.
Soy guardián y doctor
de una pandilla de flores
que juegan al dominó
y después les da la tos.
Por aquí anda dios
con regadera de lluvia
o disfrazado de sol
asomando a su balcón.
Yo no soy un gran señor,
pero en mi cielo de tierra
cuido el tesoro mejor:
mucho, mucho, mucho amor
--del Libro "El reino del revés" de María Elena Walsh--
jueves, 6 de mayo de 2010
Delantales blancos
Delantales blancos
y sonrisas nuevas,
es día y es hora
de ir a la escuela.
Tomense las manos,
caminemos juntos
y que el último tramo
se tarde en pasar:
hoy será la escuela
mañana otro hogar.
y sonrisas nuevas,
es día y es hora
de ir a la escuela.
Tomense las manos,
caminemos juntos
y que el último tramo
se tarde en pasar:
hoy será la escuela
mañana otro hogar.
jueves, 29 de abril de 2010
La higuera, Juana de Ibarbourou
Porque es aspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos,
de apretados capullos se visten...
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
"Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto".
Si ella escucha,
si comprende el idioma que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
"Hoy a mí me dijieron hermosa".
--Juana Fernández Morales, conocida popularmente como Juana de Ibarbourou (Melo, 8 de marzo de 1892 - Montevideo, 15 de julio de 1979), fue una poetisa uruguaya.--
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos,
de apretados capullos se visten...
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
"Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto".
Si ella escucha,
si comprende el idioma que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
"Hoy a mí me dijieron hermosa".
--Juana Fernández Morales, conocida popularmente como Juana de Ibarbourou (Melo, 8 de marzo de 1892 - Montevideo, 15 de julio de 1979), fue una poetisa uruguaya.--
domingo, 18 de abril de 2010
Amistad, de Juan Ramón Jiménez
Nos entendemos bien. Yo lo dejo ir a su antojo, y él me lleva siempre a donde quiero.
Sabe Platero que, al llegar al pino de la Corona, me gusta acercarme a su tronco y acariciárselo, y mirar el cielo al través de su enorme y clara copa; sabe que me deleita la veredilla que va, entre céspedes, a la Fuente vieja; que es para mí una fiesta ver el río desde la colina de los pinos, evocadora, con su bosquecillo alto, de parajes clásicos. Como me adormile, seguro, sobre él, mi despertar se abre siempre a uno de tales amables espectáculos.
Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso, y le pesa un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar... Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, tan diferente a los demás, que he llegado a creer que sueña mis propios sueños.
Platero se me ha rendido como una adolescente apasionada. De nada protesta. Sé que soy su felicidad. Hasta huye de los burros y de los hombres...
--Juan Ramón Jiménez, Platero y yo, Centro Editor de Cultura, 2006-
Sabe Platero que, al llegar al pino de la Corona, me gusta acercarme a su tronco y acariciárselo, y mirar el cielo al través de su enorme y clara copa; sabe que me deleita la veredilla que va, entre céspedes, a la Fuente vieja; que es para mí una fiesta ver el río desde la colina de los pinos, evocadora, con su bosquecillo alto, de parajes clásicos. Como me adormile, seguro, sobre él, mi despertar se abre siempre a uno de tales amables espectáculos.
Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso, y le pesa un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar... Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, tan diferente a los demás, que he llegado a creer que sueña mis propios sueños.
Platero se me ha rendido como una adolescente apasionada. De nada protesta. Sé que soy su felicidad. Hasta huye de los burros y de los hombres...
--Juan Ramón Jiménez, Platero y yo, Centro Editor de Cultura, 2006-
jueves, 25 de febrero de 2010
Puentes, Elsa Isabel Bornemann
Yo dibujo puentes
para que me encuentres:
Un puente de tela,
con mis acuarelas...
Un puente colgante,
con tiza brillante...
Puentes de madera,
con lápiz de cera...
Puentes lavadizos,
plateados, cobrizos..
Puentes irrompibles,
de piedra, invisibles...
Y tú...¡Quién creyera!
¡No los ves siquiera!
Hago cien, diez, uno...
¡No cruzas ninguno!
--Extraído de una edición especial de literatura infantil de la revista La Maga, 1997--
para que me encuentres:
Un puente de tela,
con mis acuarelas...
Un puente colgante,
con tiza brillante...
Puentes de madera,
con lápiz de cera...
Puentes lavadizos,
plateados, cobrizos..
Puentes irrompibles,
de piedra, invisibles...
Y tú...¡Quién creyera!
¡No los ves siquiera!
Hago cien, diez, uno...
¡No cruzas ninguno!
--Extraído de una edición especial de literatura infantil de la revista La Maga, 1997--
viernes, 29 de enero de 2010
Suspiro
Pajarito de agua
voló por mi cielo,
llevaba una espiga
de brisa su vuelo.
Llevaba una brizna
de orillas de río,
un ala de soles
y un ala de frío.
Pajarito de agua
juntó para el nido
verdores de un sauce
que estaba dormido.
Y busco alojarse
dentro de un laurel
de hoja transparente
claro como él.
Pájaro de agua,
suspiro de vuelo,
si cierro los ojos
estoy en su cielo.
María Cristina Ramos
Corazón de grillo- Editorial Ruedamares-
Prueba hacer clik en el título
voló por mi cielo,
llevaba una espiga
de brisa su vuelo.
Llevaba una brizna
de orillas de río,
un ala de soles
y un ala de frío.
Pajarito de agua
juntó para el nido
verdores de un sauce
que estaba dormido.
Y busco alojarse
dentro de un laurel
de hoja transparente
claro como él.
Pájaro de agua,
suspiro de vuelo,
si cierro los ojos
estoy en su cielo.
María Cristina Ramos
Corazón de grillo- Editorial Ruedamares-
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